¿Es posible que los mayores den más guerra que los niños? Sara está segura. Y algo sabe, porque es profesora. «—Hola Sara —saluda Joan alegremente. Se señala la mascarilla con un gesto, es una norma no escrita, pedir permiso para quitársela en casa ajena. Resignada a no poder hacer ya sus estiramientos, Sara afirma c...