Enri no deja de meter la pata con Anna. Ni a propósito lo haría mejor... «—Perdona el retraso. —Tranquila, no se te nota —la broma le sale sin pensar y la risa a continuación—. Perdona… Pone cara de gatito vapuleado, aunque esta broma no es suya, es Anna la que suele gastársela con frecuencia. —¡Qué gracioso eres!...