Cómo empezamos a vivir online, sojuzgados por la tecnología y los poderosos. Una historia del futuro

Voulez-vous play ball avec moi

A todos nos ha afectado. Ha sido una catástrofe para los más mayores. Pero toda una generación de niños ha visto sus vidas alteradas definitivamente. Nadie eligió esta pandemia, incluso con los errores nadie pudo preverla, pero los niños han sido las principales víctimas y no podemos permitir que sea así. No podemos aceptar como algo inevitable que los niños sean las víctimas ocultas de esta pandemia. Que los veamos como un daño colateral.

Discurso del nuevo Secretario General de la ONU. 2022

Habitación de Enri, casa de los Zonar

En otra parte de la casa Enri L. Zonar está encerrado en su cuartel general, su habitación. A Enri le pusieron el nombre por la pasión de su madre hacia todo lo francés. La L es por Lebron James, su padre es un fan del jugador y de Los Angeles Lakers. Él es el único que insiste en añadir la ele a su nombre y Enri Lebron, con todas las letras, cuando se enfada. Para el resto es solo Enri. A pesar de ser un estudiante mediocre, más por pereza que otra cosa, es un chaval muy curioso, bueno en ciencias e informática, herencia de su padre, como dice Arthuro. Ha creado algunos videojuegos y programado cosas de una cierta calidad, según su amigo AKA, que sabe bastante del tema. Y la música es otra de sus pasiones, es un guitarrista prometedor.

Está buscando contenidos para Pandemiaddict. Le apetece colgar algo sobre grupos musicales nuevos que estén haciendo algo interesante. Pandemiaddict es un proyecto en el que siguió a Anna, donde colaboran también varios amigos. El canal de Youtube primero y la web más tarde han sido un pequeño éxito. Ya tienen más de treinta mil colaboradores, uno de sus videos va por más de un millón de visualizaciones. Ese en el que el profe de biología explicaba en clase cuáles eran las potenciales consecuencias del coronavirus en ¡enero de 2020! Cuando hasta el Presidente Trump se lo tomaba a broma. 

Su profesor acertó bastante. De hecho se quedó corto, tendrían que hacer otro vídeo más actualizado sobre qué pasará en los próximos años. Se apunta lo de comentárselo al Sr. Greenpark a ver si se anima.

Pero el escándalo fuera ha sido tan grande, que lo ha escuchado a pesar de llevar los auriculares puestos. Levanta uno ligeramente y oye hablar a su padre con alguien en la cocina. Será algún vecino por el Skype quejándose del perro, piensa. Menos mal que su padre atiende las reclamaciones con mano izquierda y consigue que nadie se enfade con ellos por culpa de Mario. Cualquier denuncia supondría perder su custodia y el más que probable sacrificio. Hasta ese punto han llegado las cosas. 

Mario tiene un año más que Emma, su hermanita de cinco años, y es como si fuera también su hermano pequeño, pero en travieso. Sus padres dicen que se enamoraron del perro nada más verlo, en una foto en el tablón de anuncios del centro comercial. Ofrecían en adopción a una camada de preciosos cocker spaniel y supieron que ese cachorro era para ellos. Cuando le vieron moverse de una manera que les recordaba a Mario, tuvieron claro qué nombre ponerle. Les encantaba Super Mario Bros, hace como un millón de años. Enri flipa con las cosas a las que jugaban sus padres, son como de otro siglo. Pero… ¡es que son del siglo pasado!

La familia, pero especialmente Enri, ha disfrutado mucho con él cuando era un cachorro y podían jugar libremente en la calle sin buscarse problemas. Ahora eso está limitado. Le da pena por el perro, pero sobre todo por Emma.

No se acostumbra a ver a la gente siempre con mascarilla. Su hermanita ha tenido que llevarlas prácticamente desde que era un bebé. Su infancia ha sido rara de narices. Siempre extremando precauciones, con guantes, sin parques infantiles, ni guarderías, ni cumpleaños con montones de mocosos dando la tabarra. Todo es tan aséptico…

A él lo del distanciamiento social le había pillado cuando ya le daba igual, pero a Emma le había afectado de lleno. Ahora mismo el perro, que vive en el jardín, tiene más libertad para trastear que ella. Los animales no pueden pasear por las calles, ni acompañados, solo pueden estar o dentro o fuera de las casas, tienen que elegir una zona. A no ser que se haga una adaptación muy compleja en el hogar, que les permita entrar y salir libremente. Algo que solo pueden permitirse los ricos.

Sus padres no quieren que Enri se agobie. Cuando alguna vez habla de esto con ellos, su madre le recuerda que los niños solo entienden el presente. Apenas tienen memoria del pasado, no piensan en el futuro. Emma solo ha conocido esa vida, no echa de menos nada. Suspira. Será así, pero incluso a él le cuesta recordar cómo era el mundo antes de parecer una gigantesca consulta de dentista. Se coloca los cascos y sigue a lo suyo.

Frente a la puerta de Enri, Anna llama usando su clave particular, tres golpes y dos arañazos. Sin esperar nada más entra en la habitación. El muchacho no ha escuchado la llamada, pero ve el reflejo que se mueve en la guitarra que tiene a un lado de la mesa.

—Vaya, mi querida amiga —dice con un tono que pretende ser absurdamente sofisticado, mientras vuelve la vista a la pantalla—, no esperaba que vinieras hoy.

—Si quieres me voy —responde Anna, utilizando el mismo tono impostado de su colega—. No me gustaría molestar, querido amigo.

Su voz cantarina suena opaca tras el protector bucal y un tanto cómica con el filtro nasal aún puesto.

—Que todos los días te pregunte lo mismo y que aún te medio enfades… —contesta al tiempo que se da la vuelta y deja el ordenador—. ¿Qué te parece si jugamos a algo? ¿O prefieres que te muestre lo que he encontrado?

Anna mira el póster que tantas veces ha visto, del último trabajo de los TPMF (The Pathetic Mother Fuckers): NOS VAMOS A MORIR.

—Va, quítate todo eso, Anna.

Qué rara está con todo lo que aún le cubre la cara.

—A eso voy…. Si quieres que te dé una paliza, tú mismo —responde la muchacha, mientras se retira toda la parafernalia de protección y la guarda en la funda higienizante que lleva para tal fin.

Cuando la mascarilla desaparece, su enorme sonrisa desarma a Enri al instante.

—Eso… lo veremos… —responde casi en un balbuceo.

Sus ojos vuelven a cruzarse, parece que como siempre, aunque no. Hay otra cosa ahí… Otra vez. 

—¿Qué miras?

—Te miro… Ya se te ve la cara…

—Ya ves. Y total, nos vamos a morir.

Sonríen, confundidos. La incomodidad desaparece tan rápido como ha venido. Tiran unos cojines en el suelo para empezar a jugar.

Continuará…

Si quieres empezar desde el principio, aquí tienes el primer capítulo. Y luego dale a Siguiente.

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Also-known-as… AKA

8 comentarios

  1. LUISA JIMENEZ

    Si es que el amor se abre paso como sea, en las circunstancias más difíciles.
    Sobre todo entre adolescentes.
    La revolución hormonal y el crecimiento acelerado obran el milagro.

    • Tenemos un debate sobre hasta donde ir, con la relación de Anna y Enri. Y otros protagonistas… ¿Alguna sugerencia?

      • LUISA JIMENEZ

        Pues no sé. Habría que desarrollar cómo se forman las unidades familiares en tiempos de post pandemia. Si hay que registrarse en algún lado, si el gobierno facilita de alguna manera lugar dónde instalarse, si contemplan ayudarles a estar cerca de los suyos, de quién es la titularidad de los hijos, cómo es la educación. No sé, creo que es algo que trascendería más allá de una mera atracción adolescente. A él lo veo más soñador y a ella más pragmática. También tienes problemas para ir sincronizando eso aunque sospecho que podrías tirar de tu propia experiencia para plasmarla en la historia.
        Yo no soy buena sugiriendo cosas de estas, mi vida ha sido demasiado atípica como para que te sirva de algo.

  2. Victoria

    Bueno,desde luego ,creo que deben vivir su amor con todas sus etapas . Pero claro,que no acorten mucho las etapas…que las disfruten. Pienso que tienen una intimidad muy relativa. Además, creo que no pueden arriesgarse nada a que tenga consecuencias,en un mundo así, debemos mantener la esperanza pero tener paciencia.
    Es difícil en esos momentos. Parece reñido con la precipitación de la edad y la de vivir un momento de miedo a que el futuro no exista para ellos…pero en fin

    • Victoria, me explicas un poco más lo de la intimidad muy relativa…?

      • Victoria

        ¡¡¡¡Por fin lo he encontrado y todo seguidito…qué bien!!!!
        Lo he vuelto a leer para ver si me puedo explicar. En esta etapa que leo,se ven muchos días pero en su habitación. Toda su familia anda por ahí…las primeras experiencias amorosas,para mí, creo que suelen ser más clandestinas…con toda la parafernalia del aislamiento y del cuidado para evitar contagios , perdería mucho romanticismo. Claro que no les va a ser fácil el acercamiento sn otro lugar. Tú verás cómo lo haces…?

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