Cómo empezamos a vivir online, sojuzgados por la tecnología y los poderosos. Una historia del futuro

Pink-a-Gram, FPAS y más

Hey, you, surprised? 
More than surprised
To find the answers to the questions
Were always in your own eyes

Oye, ¿sorprendido?
Más que sorprendido
De encontrar las respuestas a las preguntas
Siempre estuvimos ante tus propios ojos


Childhood's End
Marillion

Casa de los Zonar

Arthuro vuelve a entrar en casa después de arreglar el desastre del perro, con intención de retomar el trabajo. Pero es sábado y tiene sueño, últimamente duerme fatal. Piensa en eso mientras pasa por el ritual de descontaminación que tanta pereza le da. Lo del perro y la visita de Anna le han terminado de desconcentrar del todo. Dando la mañana por perdida, se pone a cibercrastinar un rato y da un vistazo a las noticias en su ordenador. 

Una información capta su atención, algo llamado FPAS.

Lo ha lanzado Pink-a-Gram, una red social que se ha hecho muy popular los últimos años porque da pasta a sus usuarios por participar. La empresa de Arthuro está desarrollando estrategias de marketing para esa plataforma. Su jefe dice que si hay dinero y usuarios que quieren ganarlo, aunque sea virtual, hay que atraerlos, porque son buenos consumidores. Y tiene toda la razón.

Investiga más. Le resulta llamativo que haya tanta información en tan poco tiempo. Como entendido, sabe la cantidad de dinero que cuesta una campaña así.

FPAS significa Functional and Personal Analisys System. Se publicita como un sistema de ayuda personal, pero es básicamente un asistente. Aunque lo más característico es el sistema estadístico, basado en una inteligencia artificial que aprende de las costumbres del usuario. Para Arthuro lo relevante es que los medios de comunicación pueden aprovecharlo para afinar los contenidos que mostrarán a sus seguidores. Pon carreteras y los coches circularán, es otra frase de su jefe.

De repente, tiene esa incómoda sensación, que aparece cuando algo no le cuadra, cuando las cosas no son lo que parecen…  Arthuro intuye que hay algo más. La estrategia de Pink-a-Gram de aliarse con medios y usuarios y que ambos reciban una buen dinero por su participación, es una jugada brillante. Un círculo virtuoso en el que ganan todos. ¿Con qué fin? ganar cuota de mercado. 

Plantar cara a las vacas sagradas tiene mucho mérito. Es tan difícil que salga adelante algo nuevo… que Pink-a-Gram se esté haciendo un hueco merece todo su respeto. Y la atención de sus competidores, por lo que parece.

Las noticias ofrecen en directo la rueda de prensa de Pink-a-Gram. Enciende el televisor para ver si dicen algo nuevo. Nada destacable. Lo deja para luego.

Decide ir al supermercado a por algunas cosas para el fin de semana. Ya que no se concentra, al menos hará algo útil. Aunque enfrentarse al mundo contaminado le apetece tan poco.

Continuará…

Si quieres empezar desde el principio, aquí tienes el primer capítulo. Y luego dale a Siguiente.

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