Cómo empezamos a vivir online, sojuzgados por la tecnología y los poderosos. Una historia del futuro

Elga ¿te puedo entrevistar?

Como las noches en la calle y en el bar
Como las charlas de pasillo y de desván
Como poder salir de casa pasará
Seguro, pasará
Volverán. Las lágrimas en un concierto volverán
Bailar y no tocar el suelo y despegar
Como correr hacia tu encuentro pasará
Y volverá a pasar.

Pasará
Buenache

Casa de los Zonar

Anna está merendando con Enri, su padre ha preparado su batido de chocolate especial. Se lo toman mientras miran sus redes sociales y comentan cosas.

—Mira en lo que se ha metido Elga —dice Anna a Enri.

—¿Qué ha hecho ahora tu influencer favorita?

—¿Favorita? Hay gente mucho más interesante a la que seguir.

—Y entonces, ¿por qué lo haces?

Justo en ese momento Arthuro entra en la cocina, tiene que acabar un encargo. Ve a los chicos merendando y decide tomar también algo. Hace ya mucho rato que ha comido.

—No la sigo, me persigue, a mí y a todo el mundo. Me la encuentro hasta en la sopa, en TikTok, en Instagram, en YouTube… Mire donde mire, ahí está ella.

—¿Quién te persigue? —pregunta Arthuro a Anna

—Elga… Lorensen. Una influencer.

—¿Y qué ha hecho que te ofende tanto? 

—Ahora se ha metido a diseñar mascarillas…

—Jajajajaja.

La carcajada de Enri sorprende a Anna.

—¿Y esa risa?

—Ya diseñaba cosas de patchwork o algo de eso… Yo no entiendo.

—De crochet, a ver si te culturizas un poco —al instante se arrepiente del tono marisabidillo que le sale a veces con Enri—. Yo no sé si diseña, si teje o lo que sea, pero digo yo que ya está bien. Me da rabia.

—Bueno si se le da bien, ella sabrá —interviene Arthuro—. Mi suegra y mi cuñada sí que llevan mascarillas con diseños un poco distintos, no veas lo combinadas que van.

—A mí eso no me parece mal, pero es que es un abuso. ¿No habrá gente que se dedique a eso y que lo haga bien? Ella no hace el diseño ni de casualidad, le pagan por ello. Solo tiene que decir que lo ha hecho y ya está. Apuesto a que se saca un dineral. Y al que lo haya pensado le darán una miseria. No es justo.

—Pero Anna, es como funciona, no deberías enfadarte por eso. Piensa que de no ser así, a lo mejor el pobre diablo que hace el trabajo tampoco cobraría ni un dólar. 

—De todas formas lo tienes fácil, no compres las suyas y apañados —replica Enri…

—Es que dice que los beneficios los donará a la lucha contra el cambio climático y las pandemias. Y eso por una parte me gusta, pero que lo haga a costa de otros no.

—Entonces, ¿qué es lo que no te parece correcto?—pregunta Arthuro— ¿Que se quede parte de ese beneficio? ¿Que aumente su fama explotando su lado humanitario?

—Algo así, sí.

—Pues así es como funcionan las cosas querida amiga. Es más, explotar la imaginación, la creatividad, es la única oportunidad que tenemos frente a los gigantes.

Los chicos permanecen en silencio, esperando que continúe.

—¿Elga fue siempre famosa? Imagino que no. Algo habrá hecho para llegar al punto donde está. Si ella vende, y la gente quiere comprar, y por el camino se hace rica, puede que no te guste, pero así funciona el mundo. Aunque no te lo parezca, es lo mejor para una mayoría.

—Pero no es justo, insiste Anna.

—¿Por qué no lo es?

—¡Porque ella no hace nada!

—Creo que eso que dices tampoco es justo Anna. Primero porque parece que no tienes claro lo que hace exactamente y segundo crear no es tan fácil. Te lo digo por propia experiencia, aunque tú también lo sabes ¿no? ¿Pandemiaddict surge de la nada? Supongo que ella habrá unido más o menos puntos, habrá sacado partido de lo que es capaz de hacer, de lo que sabe, como tú. Pero sea lo que sea…

—¿Si? —la pregunta de los chicos surge al unísono.

—Pues que nadie dice que sea justo, pero o te aguantas y te acostumbras o haces tú lo mismo o te inventas algo diferente. Es una pena que no le puedas preguntar directamente.

Lo dejan estar en ese punto, pero a veces el mundo sí que se confabula para concederte un deseo. Anna no se quita de la cabeza lo de entrevistar a Elga. Básicamente por un motivo, ella ya se ha hecho una idea de cómo es y necesita averiguar si está en lo cierto o no. Arthuro tiene razón, no sabe nada de sus motivos para hacer las cosas que hace. Con el descaro simpático que la caracteriza, lanza en su canal una pregunta, “Elga Lorensen, ¿nos dejas entrevistarte?”. Ella ya sabe que la influencer ha hecho un comentario en su canal, su intervención y la del Presidente Gates, están en boca de todo el mundo. Algunos famosos y medios se han hecho eco y en los especializados de Internet Pandemiaddict y Anna se mencionan como estrellas en ascenso.

El resto del trabajo lo hacen las redes. Por supuesto la petición llega rápidamente a Elga que también de forma pública contesta con gracejo: “Os dejo, os dejo”.

Un email y un par de mensajes bastan para organizar una entrevista en directo en el Koo. Anna dispuesta a solucionar alguna duda existencial, Elga a divertirse, quedan para unos días después.

Continuará…

Si quieres empezar desde el principio, aquí tienes el primer capítulo. Y luego dale a Siguiente.

©HomoInternauta.com 2020. Todos los derechos reservados.

Compartir

Anterior

Homo Internauta. Capítulos

Siguiente

Una vida anodina. Ya no más

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Copyright 2020 - Josie Udoccu · Quién  & Tema de Anders Norén