Cómo empezamos a vivir online, sojuzgados por la tecnología y los poderosos. Una historia del futuro

Papá ama su trabajo

Who are you and who am I
To say we know the reason why?
Some are born
Some men die
Beneath one infinite sky
There'll be war
There'll be peace
But everything one day will cease
All the iron turned to rust
All the proud men turned to dust
And so all things, time will mend
So this song will end

¿Quién eres tú y quién soy
para decir que sabemos el motivo?
Algunos nacen
Algunos hombres mueren
Bajo un cielo infinito
Habrá guerra
Habrá paz
Pero todo acabará un día
Todo el hierro se oxida
Y todos los hombres orgullosos son polvo
Y así el tiempo lo solucionará todo
Así esta canción terminará

Childhood's End
Pink Floyd

Despacho de Nick Lee
Ayuntamiento de Springfield

Se ha hecho tarde en Springfield y Nick aún sigue en el despacho del Ayuntamiento a pesar de la hora. ¿Se puede decir que es un adicto al trabajo? es posible, en realidad siempre tiene mucho lío. Además de su actividad profesional, es ayudante de Charles Kennedy, un concejal independiente. Siente por él una profunda admiración personal y política, y también es una oportunidad. Kennedy es un hombre a la antigua usanza, hecho a sí mismo. En alguna ocasión ha tenido que pisar cabezas para conseguir sus propósitos, pero para Nick queda plenamente justificado actuar así, si el bien que se consigue es mayor que el mal que se evita. Le apoya porque tiene los pies sobre la tierra, objetivos claros y es incansable a la hora de conseguirlos. 

Es un consultor estratégico independiente, un solucionador, un trabajo que le permite desarrollar toda su capacidad creativa y negociadora, haciendo frente a problemas que a menudo le obligan a cerrar acuerdos entre bambalinas. Pero su verdadera pasión es la política, estresante y acaparadora, que le obliga a estar siempre en guardia. Adrenalina pura. 

Ha prometido a su hijo Martin Lee, AKA para los amigos, que cenarán una pizza y verán una película. Sonríe al pensar en él, aunque es adoptado, está convencido de que no se le podría parecer más si tuviera sus genes, aunque el adolescente se niegue a creerlo.

Tras varios intentos, su mujer y él confirmaron que no podían tener hijos, así que optaron por la adopción. Desde el principio tuvieron claro que ni se lo ocultarían ni le contarían historias románticas sobre su origen. Tanto Nick como su esposa Alice, son personas eminentemente prácticas. Cuando surge un problema buscan la solución, si la tiene, y si no es así a otra cosa. Si lo de la adopción tampoco hubiera salido bien lo habrían aceptado, se hubieran quedado los dos solos. Nada de perros o gatos para sustituir a los hijos que no llegan.

Han pasado quince años de ese momento. ¡Cómo pasa el tiempo! Dentro de nada AKA irá a la universidad, vivirá su vida, puede que muy lejos de casa, tal como hizo él, son espíritus libres. A Nick alguna vez le ataca la melancolía y piensa en la posibilidad de volver a su Singapur natal, tampoco lo ha considerado seriamente como para hablarlo con su esposa. La política es su plan B, aunque lo que espera de verdad es disfrutar de todo lo obtenido con tanto esfuerzo, el sitio es lo de menos. Con dinero suficiente no hay problema.

Antes de cerrar el ordenador, guarda cuidadosamente los documentos en los que trabaja en una carpeta oculta. Le obsesiona la seguridad, si supiera a que se dedica su hijo… Y no es para menos, ya que acumula datos comprometidos, información muy valiosa, que de caer en manos poco adecuadas supondría un serio problema para mucha gente, empezando por él mismo. Política y negocios. Una combinación muy beneficiosa si se le sabe sacar provecho, pero nefasta si dejas huellas y a alguien le da por escarbar. Tiene que estrechar lazos con Oscar White, el periodista padre de Sam, el amigo de AKA. Está demasiado pendiende del Concejal y no les conviene.

Llama por teléfono a su mujer para decirle que saldrá en unos momentos. Nick coge una Coca Cola del mueble bar al salir y se dirige a su coche. Son ya las seis y media, sí que se ha hecho tarde.

Mientras esta familia y otras más cenan apaciblemente en la costa del Pacífico Americano, al otro lado del océano, en Asia, comienza a gestarse la tragedia. Las tormentas azotan violentamente el centro del continente. A pesar de estar acostumbrados a un climatología extrema y devastadora, esto va mucho más allá.

Continuará…

Si quieres empezar desde el principio, aquí tienes el primer capítulo. Y luego dale a Siguiente.

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2 comentarios

  1. Luisa Jimenez

    «Nada de perros y gatos…»
    No es la primera vez que lo dices. Yo te lo he visto al menos en dos ocasiones.
    Es un punto de vista respetable pero que expresas en un planteamiento dicotómico: O esto o lo otro.
    Hay millones de personas que deciden no tener hijos por muy buenas razones y que necesitan algún tipo de afecto que venga a paliar en parte la necesidad que tenemos los seres humanos de proteger y cuidar.
    ¿Podrías plantearte esto que digo de un modo que tus prejuicios no te lleven a pensar peyorativamente hacia los demás?

    • Hay montones de personajes, es una novela no un tratado de filosfía, claro que hay un tratamiento dicotómico de los personajes. Hay varios personajes solteros, sin hijos…

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