Cómo empezamos a vivir online, sojuzgados por la tecnología y los poderosos. Una historia del futuro

Un niño contra una mujer

Fue la canción
Que te pedía cuando aún no me querías
Cuando era todo pura fantasía
Quien lo diría el sol hizo brillar
Tu corazón

Nuestra Canción
Monsieur Periné

Camino de casa de AKA

Todo esto le supera. No ha dejado de darle vueltas a la conversación que tuvo con Daryl. Enri no tiene ni idea de cómo crear ese ambiente que le ha sugerido su prima. Manda un koo a Anna para quedar con ella, pueden verse antes de acudir a casa de AKA. Espera que se le ocurra algo.

Cuando lo ha enviado, vuelve la angustia. Casi prefiere que le diga que no, que irá por su cuenta, pero ya ha visto el mensaje y le contestará enseguida como es habitual en ella. Se siente raro, le da la sensación de que Anna le va a adivinar lo que piensa nada más verlo y no se ve con ganas de afrontar la conversación así, de sopetón. Tiene tanto miedo que decide dejarlo para otro momento, aunque también le agobia que Anna ya pueda tener a alguien cerca que le interese más que él.

Quedan en uno de sus lugares favoritos desde niños, a orillas del Willamette. Cuando Enri llega al lugar de la cita, Anna todavía no ha llegado. La ve aparecer al cabo de unos minutos al final de la calle, con su cabello rizado al aire, pedaleando deprisa, acelerando, porque llega tarde y es muy puntual. Mientras se acerca, se da cuenta de que un par de chicos que están por el río, se giran con descaro al verla pasar. Y eso que no se le ve la cara entera por la mascarilla, pero se adivina lo guapa que es. No se ha sentido mal, ¿eso es que no siente celos? O tal vez es que ha notado que ella ya le mira y también le sonríe con los ojos. 

Cuando Anna llega a su lado en la bici le choca solo el antebrazo, en lugar de hacer toda la coreografía habitual, que incluye también rozar codos y hombros. Un saludo que se ha extendido para evitar tocarse las manos y enfrentar los rostros.

—¡Hola! ¿Vamos?

—Vamos —confirma Enri.

Inician el camino hacia casa de AKA. Anna mira de reojo a Enri, una disculpa le parece lo apropiado.

—Perdona el retraso.

—Tranquila, no se te nota —la broma le sale sin pensar y la risa a continuación—. Perdona…

Pone cara de gatito vapuleado, aunque esta broma no es suya, es Anna la que suele gastársela con frecuencia.

—¡Qué gracioso eres! Me he lavado el pelo y me he entretenido más de lo que pensaba.

No hacía falta que lo dijera, al retirar el pelo de la cara, ese olor tan característico en ella inunda el aire a su alrededor.

—¿Me has oído?

—Eh… sí, que te has lavado el pelo, no me irás a contar un rollo de chicas, ¿no?

No puede entender su comportamiento ¿pero qué le pasa a este chaval? Es un crío, está claro.

—¿Sabes? Eres bastante idiota cuando te lo propones. No te preocupes que no te contaré NINGÚN rollo.

En ese momento Enri realmente se siente el más idiota del mundo. No solo no ha creado una atmósfera adecuada, es que ha conseguido irritar a Anna, la de la eterna sonrisa, y que se ponga a la defensiva… Aunque tampoco ha gastado más que una broma… Con lo guapa que está y lo bien que huele, y lo antipático que acaba de ser…Si le cuenta esto a Daryl le cae una buena por idiota…Trata de salir del paso como puede.

—Oye no te enfades… yo…

No puede seguir más, han pedaleado deprisa, y Anna le interrumpe sin darle tiempo a disculparse, al subir el último tramo de la cuesta de Woodcrest.

—Mira ahí está AKA, en el jardín de casa, debe estar enfermo… —responde Anna, como si no le hubiera escuchado.

Al acercarse a la casa de su amigo, ven que AKA que raramente sale al sol por propia voluntad, está fuera a la sombra liado con el móvil, esperando.

—Eh, tío ya estamos aquí. ¿Tomando el sol?

—Nah, esperando a mi madre que viene muy cargada y me ha dicho que salga a ayudarla. Mirad, por ahí llega.

La ranchera de Alice Lee llega hasta el acceso que lleva al garaje y detiene el coche sobre una rampa, con una ligera inclinación. El vehículo retrocede casi un metro, antes de que los tres chicos griten al unísono y se escuche el freno de mano. La madre les saluda sonriente al bajarse.

—Hola chicos. Gracias por avisar. Ya que estáis aquí echad una mano, por favor. Traigo helado y no quiero que se derrita —dejando la primera bolsa en los brazos de AKA sin esperar respuesta—. Anna, no sé que te has hecho hoy pero estás guapísima.

Anna se sonroja y mira a Enri de reojo, que es consciente en ese momento de que hoy está más guapa de lo habitual y él no le ha dicho nada aunque se ha dado cuenta. ¿Cómo se puede ser tan tonto?

Una vez que pasan la descontaminación y meten todas las bolsas del supermercado en la cocina, se van a la habitación de AKA. A Anna siempre le ha parecido un poco siniestra, suele tener las cortinas echadas, incluso en invierno. Muebles oscuros, alguna luz de neón, cachivaches de todo tipo, colecciones de cómics y miniaturas de diferentes épocas. Pero así es AKA, bastante friki y siempre investigando algo nuevo. Desparraman por el suelo unos almohadones para ponerse cómodos. Pueden pasarse horas y horas allí, jugando a cualquier cosa o simplemente arreglando el mundo.

 —Esperad, voy a por los helados —dice AKA—. Así nos aseguramos de que no entre nadie a molestar.

Sale un momento, los chicos se quedan en silencio. Anna parece molesta. Enri entiende que ha sido antipático sin necesidad, pero no sabe cómo arreglarlo, no deja de meter la pata. Hará un poco más el tonto y si consigue que sonría todo irá bien. 

Ya sin mascarillas, se la queda mirando fíjamente y cuando ella le devuelve la mirada, hace un gesto deformando su cara de una manera exagerada. Anna quiere sonreír pero no lo hace. Le ha sentado mal que el bobo de Enri le haya hecho ese comentario, después del tiempo que ha empleado para ponerse guapa. 

Esa tensión es la que se encuentra AKA, cuando entra con una bandeja, con los helados, galletas y una jarra de limonada para después.

—Con esto tenemos para un rato chicos.

Después del rollo friki, a AKA lo que más le gusta en este mundo es comer, absolutamente de todo, aunque está muy delgado. Una vez incluso les dijo que había comido carne de lagarto. 

Encienden el ordenador, ya han visto lo de Asia. Están alucinados.

—Esto es culpa del cambio climático —dice Anna—. El cielo llora por lo que le hacemos a la Tierra.

—Joer qué poeta nos has salido. En Asia siempre llueve a lo bestia, como en muchos lugares de Estados Unidos —contesta AKA, que entiende el enfado de su amiga.

—Ya, ¿pero así?

—Mi abuela dice que esto ha sido así siempre—replica Enri—. Que llueve de forma brutal.

—Pues dile a tu abuela que me diga otro caso parecido —contesta Anna, en tono más cortante.

—No, si aún va a ser culpa de mi abuela…

—Siempre ha llovido y lloverá a lo bestia, en algunas regiones del mundo. Otra cosas es lo que nos quieran vender todos los que viven del cambio climático.

—Vale, ahora el de las conspiraciones. Cuéntame más.

Cómo se nota que con AKA no está enfadada, piensa Enri. Sigue con el tema para ver si consigue rebajar la tensión. 

—¿Qué dicen tus amigos? —pregunta Enri—. Los del submundo.

—Submundo dice… Ojalá todo el mundo fuera así, por lo menos se molestan en averiguar cosas. A la gente por lo general, no le gusta complicarse, ni preocuparse, y menos pensar. Quieren que todo se lo den hecho, sin problemas.

—Y a ti —pregunta Anna—¿no te da miedo, AKA?.

—¿El qué?

—Estar metido en la internet de los chungos. Con gente tan rara y con asuntos tan turbios.

—No. Me gusta saber, ya os lo he dicho. Y me da rabia no poder contar cosas luego. No todas, no a todo el mundo.

—Si se entera tu padre…

—Pues mejor que no se entere. Yo no se lo voy a decir, y cuento con que vosotros dos tampoco. Parejita…

Anna se pone roja al oír lo de parejita. A Enri le da un latigazo que le atraviesa el cuerpo. Otra vez…

—Por cierto, lo que sí quiero aunque no se si debo contaros es otra cosa…

—¿Qué?

Lo dicen a la vez y los tres comienzan a reír.

AKA se alegra de que se lo tomen así, pero lo de Peter es algo serio… Comienza a explicarles qué le ha pasado, pero no sabe si es buena idea. En otro momento tal vez…

Continuará…

Si quieres empezar desde el principio, aquí tienes el primer capítulo. Y luego dale a Siguiente.

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